Algunas pautas para sacar la máxima rentabilidad a su presupuesto de traducción:

 

  • POCO Y BIEN. Si dispone de un presupuesto limitado, reduzca el contenido que desea traducir.  A lo mejor no es necesario traducir todas las secciones de su página web o su catálogo entero de productos, pero lo que se traduce tiene que estar perfecto porque refleja la imagen de su empresa.
  • REVISAR EL ORIGINAL. Es fundamental revisar sus textos antes de enviarlos al traductor. Un original mal redactado (con errores, falta de coherencia, etc.) o que ha pasado por varias manos sin revisión final no puede resultar en una buena traducción y generará costes adicionales (consultas del traductor, cambios, revisiones, etc.). La calidad del trabajo del traductor depende también de la corrección del original.